22 dic. 2016

Laberinto

Como esos ratones de laboratorio que recorren laberintos ante la mirada atenta de los que esperan una reacción favorable, así me siento yo. Correteo por el laberinto buscando una salida y cuando creo haberla encontrado me doy la vuelta y sigo buscando, a veces los experimentos no dan buenos resultados y el ratón, no elige la opción esperada.


Posible mente moriré dentro del laberinto, no habré encontrado la salida adecuada, pero lo que nunca haré es salir por una que no es mi salida, que no me corresponde.

Decía la canción que por la boca muere el pez, el dicho uno nunca se arrepiente de lo que no ha dicho, en esa trampa vivo yo, demasiada honestidad, sinceridad, en un mundo que no esta bien visto decir lo contrario.

Lo importante es tener claro cual es tu camino, no salirse de el, trabajar duro, esforzarse y esperar, porque la espera cuando las cosas se hacen bien, es la mejor estrategia para conseguir los objetivos.

Propósitos para el futuro, seguir siendo como soy, teniendo las ideas tan claras como las tengo, mantener la ilusión y la motivación y….si……boquita cerrada.

Llegan esta fechas y bueno, en mi caso este año me toca pasarlo mal, la vida porque fue ella y no yo, me impuso la condena de no poder disfrutar de mis seres queridos estos días, mi chica me da el oxigeno que me falta,  compartimos amor y tristeza a partes iguales, porque la vida es eso, amor y dolor.

Hoy no hablare ni de la música, que tengo claro que ahora es una parte indivisible de mi vida, ni de deporte, que es lo que me forjo y me ayudo a ser quien soy, hoy no toca.

Terminare con esta canción que ya colgué el año pasado la cual  refleja claramente lo que siento yo estos días, la añoranza de no poder estar con los míos pues; Aqueras montañas tan alteras son, no me dixan bier os míos aimors.

Feliz Navidad


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