19 mar. 2017

22 de Marzo, un gran dia.

Fijaros que hoy vengo con ganas de contar muchas cosas, interesantes?, a caso algo de lo que yo cuento es interesante? lo ha sido alguna vez?, pues eso...tiene el mismo  interés que lo que cuentan los demás o que lo que tu, puedas contarme.

Empezamos:

Semana importante o con importancia?. Esta semana se cumple dos cosas que en cierta manera han marcado mi vida, en diferente nivel pero marcado..
Para empezar el día 22 de Marzo mi hijo mayor cumple 16 años. Quizás el acontecimiento mas importante de mi vida, y sin quizás, porque no hay cosa mas grande en la vida de una persona que el nacimiento de un hijo. Hasta entonces no sabia que era de verdad querer ha alguien y ser querido, que en mi opinión es el equilibrio perfecto, querer y ser  querido. Yo los quiero irracionalmente, me da igual son mios y como para todos los padres mi amor  por ellos es incondicional, al margen de que como es mi obligación, les corrija cuando considere que no están en lo correcto, de ellos percibo también ese amor incondicional. No hay día que no nos digamos que nos queremos y eso, me hace muy feliz.

 Felicidades Diego, te quiero.♥


La otra cosa es que el mismo día que mi hijo cumple años, es el 4 aniversario de uno de los retos mas simbólicos que yo he realizado, digo simbólicos porque a pesar de su dureza, no lo considero el mas duro. Lo comentare en el apartado de Foto del día.



Zanfona o Zanfoña como mas os guste, así se llama este instrumento cordófono que  me dejaron el otro día. No veas que ilusión me hizo poder tocar físicamente el instrumento, digo físicamente porque musicalmente solo le pude sacar unos chirridos inaudibles fruto de mi total ignorancia. A mi favor, que este instrumento no es cualquier cosa, hacen  falta muchas horas para hacer que esta maravilla musical suene bien.

Me encantan estos artilugios del medievo musical, la Zanfoña junto a la Nyckelharpa son esos instrumentos que me  encandilan cuando los escucho. Siendo realista, veo difícil que algún día me decida a probar con alguno de ellos, sus características, la dedicación y también, porque también es  importante, el precio los alejan de mi interés mas allá de escucharlos y disfrutar de su sonido. Si como el otro día, cae en mis manos uno y lo puedo tocar, pues disfrutare del momento pero mas, lo dudo aunque, juego a la primitiva...quien sabe.

Os dejo un vídeo de alguien que si sabe tocar la Zanfoña, no como este mindungui que os escribe..





La foto del día:

Si algo me define es la diferencia.

Ni mejor ni peor, ni mas ni menos...Como dicen los cocineros es hacer lo mismo pero variando los ingredientes, cocina creativa.

Para empezar el relato decir que a día de hoy me sorprende que nadie lo haya intentado, que nadie tuviese como objetivo ya no superar, que desde mi humilde opinión, es algo difícil pues las condiciones de aquella "hazaña" fueron muy particulares. Repetir, volver ha salir a conquistar la cima del Moncayo desde la castigada "Salduie", humillada por el incesante Zierzo que desde su cima la zarandea.

No me sera fácil hablar de este reto, la razón es que no solo fue  idea mía, ni fui solo, compartí esta aventura con alguien con quien por entonces hacia equipo, un buen equipo, en mi opinión y a pesar del los desengaños posteriores, el mejor de los equipos.

Corría el año 2013, mi vida era una montaña rusa, nada era lo que  había sido, en lo personal y en lo deportivo. La Perla descansaba después de años de batallas infinitas y tocaba el turno a las zapas. Por inercia, todo me parecía poco y los objetivos eran muy ambiciosos, tanto que en muchas ocasiones parecían imposibles, pero los hicimos.
No diré que ha habido, hay y habrá gente que hace muchas cosas, y muy interesantes pero, el sello de lo que un día fue el  ARAGON TEAM, nadie. Para nada eramos los mejores, ni de lejos, no "vendíamos" eso, eramos para desesperación de algunos diferentes, nos planteábamos retos que iban mas allá de lo deportivo, eran locuras solo actas para personas que tuviesen una fuerza física en consonancia con su resistencia mental, y ese equilibrio lo teníamos, eramos como se decía en el ejercito, de valor reconocido.

El Reto Moncayo 2013, físicamente estaba al alcance de muchos, psicológicamente en aquel momento, solo nosotros nos atrevíamos ha esas locuras sin sentido.
 Eran las 19,00h de un viernes 22 de marzo de 2013, a través de Aragon TV se transmitía en directo nuestra salida, fuimos escoltados por una patrulla de la Policía Local de Zaragoza, fue como no podía ser de otra forma, una salida a la altura de lo que íbamos hacer, una de los retos Runnig  mas importantes de los que se han hecho por estas tierras, conquistar la cima del Moncayo que aquel día estaba pletórica de nieve corriendo, sin parar y sin ayuda exterior. 140km de desafío, 19 horas de lucha contra la cuna del Zierzo. 
Intentare resumir con lo mas importante lo que paso ese día.
Lo primero y a pesar de que hubo sus momentos, íbamos sobrados, se que no queda bien que yo lo diga pero es que así era, mi compañero lo iba mas que yo. Lo iba porque sus pies habían aguantado mejor el envite de los km, yo iba peor en ese tema pero el resto y sobre todo la cabeza al 100%

Después de una larga noche corriendo, de haber superado mas de 100km en la oscuridad, amaneció, estábamos en Vera del Moncayo, ante nosotros una mole blanca nos desafiaba, era el Moncayo que nos miraba ofendido porque dos miseros mortales, habían osado desafiarlo. Recuerdo que me pregunto mi compañero como iba y le conteste: vamos hacer cima, a pesar de como veis, tenia el pie muy mal.

Llegamos al Santuario donde nos esperaba la Guardia Civil, estarán pendientes de nuestra ascensión por si tenemos problemas, demasiada nieve y algo de ventisca iban hacer que el asalto final fuese mas duro de lo esperado. Fue el verdadero reto, su ascensión y bajada fueron muy duras.  La subida fue complicada, aguantando mucho frío, mucha nieve, con crampones en nuestras zapatillas, la bajada feliz, pero en mi caso dolorosa, los pies estaban al limite.

Durante las 19 horas que duro esta aventura, pasaron muchas cosas pero lo que nunca paso, que dudásemos de si lo íbamos a poder hacer.  A parte de nuestra contundente actitud, se sumo el empuje del apoyo de tanta gente que estaba pendiente de nosotros, incluyendo  la conexión en directo con Miguel Mena y su programa de radio el cual fue testigo directo, del momento en el que hacíamos cima y dábamos por conseguido el reto.


Como no me cansare de decir, nosotros nunca fuimos los mejores, ni fuimos de ese palo, no queríamos demostrar nada y hacíamos las cosas porque si, porque era nuestra forma de hacer las cosas.
Nos gustaban los retos, probarnos, por lo menos yo, lo llevo en los genes. 

Hubo después otros retos, carreras pero este, fue diferente pues dejo en la memoria deportiva de esta ciudad, que un día hubo unos locos que desde Zaragoza fueron corriendo sin parar, solos y sin ayuda de nadie hasta la mismísima cima del Moncayo, que lo hicieron porque si, con el único objetivo de satisfacer su necesidad de ver hasta donde podían llegar.

Al final, todo se desvaneció tras una falsa apariencia, tras un disfraz que escondía lo que no se veía, de no haber sido así, seguro que ese par de locos aun darían que hablar. Yo, todo lo que hice y hago, como digo....lo llevo en los genes.


2 comentarios:

  1. Felicidades por el cumple de tu hijo. Sé perfectamente lo que se siente, tengo uno que acaba de cumplir 17. Qué curiosos todos esos instrumentos que nos enseñas.
    Me acuerdo de haber leído en tu blog aquella aventura del Moncayo. Fue un gran reto. No sé lo que os acabó pasando después, pero hay heridas que cuestan cicatrizar. ¡Un saludo!

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  2. Gracias Arantza, 16 el mío, que mayores se nos hacen.

    Si, fue un Reto inolvidable.
    Imposible la cicatrización, absolutamente imposible.
    Un saludo.

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